Aprende conmigo cómo introducir nuevos alimentos

Otro momento crítico en la crianza de nuestros pequeños suele ser cuando se inicia la alimentación complementaria.

 

Nos empiezan a surgir dudas como:

  • ¿Con qué alimentos comienzo?

  • ¿Cuánta cantidad le pongo?

  • ¿Puedo darle este alimento?

  • ¿Qué hago si no quiere comer?

 

Alimentación Complementaria

 

 

Llegado a este punto, todo el mundo suele opinar y recomendar cosas diferentes y nos acabamos aturullando cuando, en realidad, todo es mucho más simple, aunque, la verdad, con mi primer niño yo tampoco tuve esa sensación.

 

El pediatra me dio una hoja con recomendaciones y curiosamente, dentro de las medidas a adoptar, una era dar un volumen de leche mínimo de 500 ml. Esto resultaba un poco complicado de medir, considerando que el pecho viene sin medidor pero bueno….

 

Con mi segundo niño, me lo tomé con mucho más sentido común y fui respetando los ritmos del pequeño.

 

Observando:

  • si estaba preparado, 

  • si era capaz de sentarse solo,

  • si se interesaba interés por alimentos que comíamos el resto de la familia,

  • si ya no tenía el reflejo de extrusión…etc.

 

En vez de obsesionarme con hacer purés con “de todo” fui mostrándole los alimentos sin triturar y él iba experimentando con la comida y aprendiendo diferentes texturas, tamaños, sabores y aromas.

 

El momento de la comida se convirtió en un momento divertido y placentero y no hacía falta distraerle de ninguna manera para que comiera (véase hacer el avioncillo o poner Pocoyo en la Tablet frente a él).

 

Además aprovechando que los colores vivos son los que más les llaman la atención, es un buen momento para darles a conocer frutas y verduras.

 

Como decía mi niño Marco, “a mi me gusta la zanahoria porque es de color naranja”.

 

La introducción a la Alimentación Complementaria es  clave  para ir asentando las bases de una alimentación saludable donde primen las frutas, verduras, legumbres y cereales integrales y evitando azúcares añadidos y alimentos procesados.

 

Con pequeños hábitos como darles yogures naturales sin azúcar (si a la leche materna no le añadimos azúcar ¿por qué darles yogures azucarados o de sabores que incluyen azúcar añadido?).

 

De hecho, ellos están acostumbrados a ese sabor natural, eso sí, una vez prueben el azúcar, será difícil quitarles este mal hábito.

 

Todo hábito saludable que el bebé aprenda en esta fase, perdurará en el tiempo y permitirá que el  niño elija alimentos saludables por si mismo y no tenga tanta inclinación por bollería industrial y demás alimentos procesados tan poco recomendables.

 

 

 

 

 

LO QUE ALGUNAS MAMAS DICEN DE MI

“desde el primer día tenía bastantes molestias y no sabía muy bien por qué.

 

Nerea me dio varias pautas para mejorar la postura y el agarre.

Todo mejoró y me sentí reconfortada.

 

Me ayudó a no tirar la toalla y se lo agradezco profundamente”.

- Salima, madre de Yannis de 2 semanas

 “tenía que empezar a trabajar y no sabía por dónde empezar para organizarme y poder continuar con la lactancia.

 

Estaba muy preocupada por ello, porque era la primera vez que me separaba de mi bebé.

 

Nerea me ayudó a planificarme y  poder así extraerme y continuar dando pecho una vez empezara a trabajar”.

- Hafida, madre de Khaled de 18 semanas